Zerner VII

miércoles, 02 de mayo de 2007

$>300

Imagen

Puntuación: 6,5
Lo mejor: Nueva estética y las interpretaciones de los protagonistas
Lo peor: Abusos y exageraciones, procedentes del ordenador y del cómic

Una de las grandes luchas de la historia antigua de la humanidad: la batalla de las Termópilas. Un puñado de 300 espartanos, al mando del rey Leónidas de Esparta, contra el poderoso e invencible ejército persa de Jerjes. En juego, se pone nada más y nada menos que la libertad y la vida de los ciudadanos de esa polis griega, y por ende, el de otras naciones que poblaban el viejo continente.



Un argumento de esta magnitud, con unos protagonistas interesantes y unos sucesos espectáculares, son ciertamente unos buenos ingredientes para hacer una buena historia, una buena película. Y más si cabe, si se apuesta por una estética completamente nueva, que no admite comparaciones, ni siquiera con Sin City,a la que deja convertida en una película simple y conservadora en sus formas.



Precisamente, esta nueva estética es lo más destacado del filme. Los tonos de cada situación tienen en cuenta los matices de cada escena y se adecuan a la perfección; los fotogramas se suceden con una velocidad abrumadora; y los colores, y la música atronan en los oídos de los espectadores en este canto al viento que mezcla, al cincuenta por ciento, el cómic y la historia.

Fidelidad y excentricidades

Y es que, bien es cierto que el equipo de Zach Snyder se ha mostrado fiel en cuanto a los hechos principales, algunas frases y gestos de la filosofía espartana. Pero, al margen de ello, las exageraciones y los abusos son una constante que desmerece en buena medida el resultado final. A mi juicio, creo que ciertas excentricidades (un ciervo tocando la flauta; un gigante con brazos de langosta y espíritu de verdugo; un pastor que parece el hermano mayor de Quasimodo o unos monjes llenos de pústulas) no aportan nada bueno al resultado final.



Creo que no es una cinta con la que haya que pararse a pensar, sino una película con la que lo único que se debe hacer es disfrutar (y si apetece, hartarse a palomitas). A pesar de ello, no sería justo olvidarse de la belleza de algunas escenas, en especial, la del oráculo; aunque, también uno puede quedar prendado de la estética de la vestimenta de los espartanos o de la apariencia de Jerjes (o de sus mensajeros).

Otro de los puntos fuertes de la cinta son las interpretaciones de sus actores, quienes no son del todo desconocidos. Gerard Butler (El fantasma de la Opera, Lara Croft), que interpreta a Leónidas, realiza una gan interpretación. A través de él, nos hacemos carg del valor que asume el pueblo espartano. La actriz que hace el papel de su mujer, Lena Headey demuestra también un gran talento. El reparto se completa con Rodrigo Santoro (Love Actually), que interpreta a Jerjes, o David Wenham (alias Faramir en la saga de El Señor de los Anillos).
Publicado por Zerner_VII @ 8:20 PM | 0 Comentarios